miércoles, 12 de mayo de 2010

PASIONES Y OBSESIONES

Soy la tercera de cuatro hermanos, nacida de una familia de clase media “seminormal” en una ciudad un poco cerrada y sumamente católica como Cuenca. Crecí bajo la mirada tibia de papá y la inexplicable sobre protección de mamá, que me obligaba a permanecer en casa todas las vacaciones volviendo a escribir lo que el periódico o un periodista escribía y memorizando resúmenes aburridos de ministros destituidos, calles cerradas o campeonatos de fútbol, cuyo único ganador siempre fue el Barcelona.

Ser periodista en parte se lo debo a mi madre, por su obsesión de animarme, desde los ocho años, a conocer que pasa a mi alrededor y a valorar lo que las persona puede enseñar.


La obsesión y el apasionamiento por las cosas, también se lo debo a ella. Me gusta hacer proyectos, viajar y trabajar con historias comunes de personas normales, lo más alejado de oficialismo, que siempre será una fuente más.  

Todavía me apasiona leer “Mafalda”, la tira cómica de Quino. El personaje Libertad, con su simplicidad de la gente simple, siempre ha estado dentro de los parámetros de mi filosofía. También prefiero quedarme en casa devorando libros en lugar de salir a un bar o visitar a alguien. O cantar esas canciones de Filio, Fito Páez o Frank Delgado.

 Mi actual compañero de departamento se llama Matías, un snauzher de 11 meses, que me hace levantar a las 06:00, todos los días, para caminar en un parque, que se convierte en un mundo perruno interesante y un buen elemento para contar historias.

No hay comentarios:

Publicar un comentario